“El siglo XVI con Socuéllamos como tercera encomienda en la Orden de Santiago y la llegada del Ferrocarril marcan los hitos de nuestro pasado”

La historia, en ocasiones, es una asignatura pendiente que hacer llegar a los jóvenes. Es algo por lo que lucha desde hace varios años la Asociación de historia de la Villa de Socuéllamos, un colectivo comandado por Alfonso Montero que busca la recuperación del ayer de la localidad y la transmisión de sus valores a las nuevas generaciones. Hoy es protagonista en uno de nuestros perfiles de Nación Mancha.

En primer lugar, ¿cuál es la trayectoria de la asociación? ¿Por qué nació y cuáles son sus objetivos?

La asociación nació formalmente en diciembre de 2018, ya que previamente habíamos realizado actividades oficiosas. La mayoría de los componentes de la asociación no somos historiadores, sino aficionados a la historia, pero decidimos que aunando nuestras fuerzas podríamos llevar a cabo proyectos colectivos en pro de recuperar el pasado de Socuéllamos. Los objetivos son los típicos de este tipo de asociaciones: investigar sobre la historia local, llevar a cabo funciones de divulgación y de aliento de publicaciones, la puesta en marcha de una Biblioteca de Autores de Socuéllamos -que ya lleva once títulos publicados- y reeditar publicaciones antiguas que ya no tienen derechos de autor o que sí los tienen pero los propios autores nos permiten republicarlos. Hemos publicado varios libros y llevamos algunas exposiciones de historia local, como la del Bicentenario del Museo del Prado, otra sobre los edificios de Socuéllamos a lo largo de la historia y esta última sobre Socuéllamos y el Quijote.

¿Qué actividades celebráis de forma periódica?

Realizamos muchas charlas de historia local que, aunque sin periodicidad exacta, suelen ser cada mes o mes y medio. Las hacemos en el Museo Torre del Vino o en la Biblioteca Municipal. Las llevamos a cabo en función de los eventos que hay, el más próximo sobre la figura de Doña Carmen Arias, benefactora de Socuéllamos, para la que tenemos prevista una exposición en los próximos meses. Además, en 2020 fue la efeméride de los 500 años del nacimiento del doctor Fernando de Mena y se hicieron unas exposiciones y una biografía que se publicará en junio. También está a la venta un libro sobre el 75 aniversario de la Romería de Socuéllamos, por lo que haremos una presentación especial. Estas actividades van saliendo en función de efemérides.

¿Cuál cree que es la tecla para atraer a los jóvenes a conocer nuestro pasado?

La historia es común a todos nosotros. A algunos jóvenes les atrae porque descubren cuestiones de nuestro ayer que, al final, tienen que ver con algún antepasado suyo. La llegada del Ferrocarril en 1855 hace que comience una etapa nueva en la localidad, y al final en la historia siempre nos vemos reflejados en ella. O cuestiones de la historia de España que tienen que ver con el municipio, como la del médico de cámara del rey Felipe II, Fernando de Mena; o Francisco de Mendoza, que fue un personaje cervantino. Todo este tipo de cosas que rescatamos de la historia de Socuéllamos llaman a algunos jóvenes.

Otro hecho singular de nuestro pasado que llama la atención al nuevo público es que, en la restauración borbónica de 1835, cuando Alfonso XII pasa a ser nuevo Rey, uno de los lugares por los que pasó cuando venía de Francia, desde el 6 de enero de aquel año, fue Socuéllamos. Hizo el trayecto de Valencia a Madrid en ferrocarril, e hizo parada en la localidad.

El pasado de La Mancha y de Socuéllamos está lleno de idas y venidas de culturas, pero ¿cuál es el hecho histórico de Socuéllamos más destacable de todos los tiempos?

Hay un antes y un después con dos periodos clave: uno es el siglo XVI, donde la villa tiene un gran esplendor como consecuencia de que Socuéllamos es la tercera encomienda en la Orden de Santiago, con los Mendoza como comendadores; el otro momento de esplendor es, desde la llegada del Ferrocarril, hasta cuando la población llega a tener hasta 16.000 habitantes.

En cuanto a la proyección de esta tierra, ¿la ve como tierra de oportunidad o hay que volar para ser fructífero?

Creo que cada vez, con las nuevas tecnologías, estamos ganando en los núcleos pequeños. Somos poblaciones con mucho arraigo y cada vez es más atractivo para los jóvenes y las nuevas generaciones. Además, con todos estos relatos históricos, se rememora nuestro pasado y se le dota de entidad en el presente para que la gente conozca la base poblacional que tenían nuestros pueblos.

¿Cómo ve la despoblación de muchos espacios rurales en nuestra comarca desde su punto de vista y qué solución se le podría dar a ello?

Tenemos un gran potencial turístico que, por lo menos en cuanto a nosotros respecta, estamos intentando recuperar. A la hora de hacer charlas, paseos nocturnos o conferencias, que sé que son pequeños gestos, ganamos en cultura y en identidad de nuestro pasado.

¿Cómo ve el futuro de La Mancha dentro de 20 años?

Antes, la información se movía en los núcleos grandes de población, ahora ésta está democratizada y lo rural ha ganado mucho peso porque podemos seguir muy al tanto la actualidad nacional e internacional; por ello, podemos hacer proyectos a nivel global desde lo rural y ese aspecto lo veo muy fuerte y muy sano.

 

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