“Desde Mancha Norte mejoraron nuestra calidad de vida y dieron también esa vida al futuro de esta comarca”

El centro de Asmicrip de Campo de Criptana es, ante todo, un centro de vida. Porque hay ganas de vivir cada minuto que ofrece este mundo. Muchas. Y con la calidad que todo ser humano merece. Por eso, desde hace más de dos décadas, un grupo de “locos” encabezado por Juan Santiago Ucendo Izquierdo viene luchando porque la calidad y el bienestar de las personas con discapacidades físicas mejore en toda la comarca Mancha Centro gracias a ellos.

ASMICRIP es una asociación que se creó para atender a las personas con discapacidad física hace 26 años: “Entonces había bastantes barreras arquitectónicas y barreras sociales, por lo que intentamos, desde la asociación, eliminarlas en los pueblos de la comarca. Progresivamente hemos ido trabajando en quitar de en medio no sólo estas sino también las sociales, que son bastantes”, explica a Nación Mancha el presidente de ASMICRIP.

La pregunta que Mancha Norte lanzó en 2009 a Asmicrip

A lo largo de estos años “hemos ido creciendo como asociación, hemos ido estado en distintos lugares que el Ayuntamiento nos ha ido dejando” hasta conseguir las actuales gracias, entre otras, a instituciones como Mancha Norte. “En el año 2009 nos citaron de Mancha Norte, fuimos a Pedro Muñoz y no sabíamos a qué, y hubo una pregunta que lanzaron: ¿Qué es lo que veíamos nosotros en la zona Mancha Centro que no teníamos? En aquel momento, le dijimos que una residencia para personas con discapacidad física, ya que en realidad no había ninguna. A raíz de eso, comenzamos a movernos con el Ayuntamiento, solicitando terrenos, la posibilidad de poder realizar un proyecto… y éste se puso a nuestra disposición y nos lo ofreció”.

Entre ellas, el Ayuntamiento se puso en contacto con un arquitecto que les ofreció un proyecto que, en un primer momento, tenía un valor de más de 3.200.000 euros, “algo que creíamos inviable, incluso nos fuimos al despacho de José María Barreda a planteárselo… y le hicimos caso, rebajamos el proyecto, hablamos con Mancha Norte y los Ayuntamientos y conseguimos llevarlo a cabo por menos valor, unos 350.000 euros“, explica Ucendo.

Ser una entidad de utilidad pública, punto clave para conseguir su sueño

Pero antes tenían que ser una entidad de utilidad pública, algo que finalmente se consiguió. “Jamás nos cansamos de ello y, por fin, el 12 de julio de 2012 conseguimos serlo. De estas entidades existen muy pocas a nivel local y comarcal, solamente Cáritas y Cruz Roja”, detalla el presidente de ASMICRIP. “Desde entonces, pudimos conseguir que Mancha Norte, a través de una convocatoria, nos diese 200.000 euros con un proyecto total que costaba 350.000 (hubo que rebajarlo diez veces)”.

La entonces Sociedad Unitaria de Minusválidos tenía una nave en Alcázar de San Juan que se les cedió “porque dejó de tener actividad, y nos la donó tanto a nosotros como a AFADIS; con eso, con el préstamo que tuvimos que sacar y con el dinero de Mancha Norte creamos el primer centro de recuperación de ASMICRIP. Inauguramos el centro en el año 2014″, detalla Ucendo.

De un centro de 45 metros cuadrados a uno de 350

Pasaron de un centro de 45 metros cuadrados a tener un centro de 350 metros edificados. “Nosotros pensábamos que eso era impensable llenarlo, pero ofrecimos apoyo, rehabilitación, trabajo social, fisioterapia, logopeda, psicología… y cuando nos dimos cuenta se nos quedó pequeño. De hecho, solamente edificamos la mitad del terreno que nos cedió el Ayuntamiento”, sigue detallando.

Para ampliar el espacio, de la mayoría de dinero que había en Mancha Norte en esta convocatoria, casi todo se lo llevaban los Ayuntamientos porque estaban muy necesitados. “Ahora, la Junta de Comunidades nos ha aportado el 70% del coste del proyecto; el otro 20% lo hemos aportado nosotros y el resto lo teníamos pensado acabar con un préstamo, pero nos llegó un correo de Mancha Norte en el que se explicaba que había salido una convocatoria para una subvención. Nosotros presentamos toda la documentación que requerían, junto con otras dos asociaciones, y decidieron que nos lo daban a nosotros por un importe de 50.000 euros”. Ahora tienen edificados 700 metros cuadrados de una parcela de 1.600.

“Si no hubiésemos conseguido entrar en esta convocatoria, tendríamos que haber ido al banco a sacar un préstamo. Así de claro”, dice el presidente de Asmicrip.

¿Cuántas personas conforman ASMICRIP y de qué localidades?

En total, hay siete miembros en Junta Directiva de ASMICRIP, que presta servicios a unas 170 personas a lo largo de la semana, con 12 trabajadores y 7 personas en la Junta Directiva. En la actualidad, están dando servicio a 37 pueblos de la comarca.

La mejor experiencia para Ucendo

La mejor experiencia es, para Ucendo, “haber conseguido lo que hemos logrado, que es bastante importante para una zona que, en muchos kilómetros a la redonda, no hay un centro donde se atiendan a personas con discapacidad física. Sí que hay muchos que atienden a personas con discapacidad intelectual, pero no físicas, que mejoren su calidad de vida”, pone en valor.

La eliminación de barreras en la actualidad

Sobre cuáles son las barreras más difíciles de eliminar, Ucendo expone que “ahora mismo ha cambiado mucho la mentalidad”. “Las personas están muy concienciadas: vamos todos los años a los colegios a enseñarle a los niños los valores del respeto, tenemos un club deportivo con el que vamos a dar charlas y se están eliminando bastante bien. Las barreras sociales poco a poco también se están quitando”, manifiesta.

Y, por último, una pregunta fundamental: ¿Qué crees que tiene La Mancha y los pueblos de nuestra comarca que no tienen otras localizaciones? “Somos gente muy agradable, muy amigable. Somos muy manchegos…”, concluye Ucendo con una sonrisa en la boca.

Foto: By mt fotos

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