José Manuel Manzanares: “El cooperativismo es la base de nuestra economía agraria”

El sector vitivinícola para nuestra comarca es el eje económico de ésta y, aunque de forma lógica el industrial también se está posicionando como pilar clave para el futuro de su crecimiento, el campo siempre es epicentro y sustento de nuestro día a día. No obstante, son muchas aún las dudas a resolver, por eso hoy reparamos en otra de las cooperativas que son pulmón económico y agrario de nuestra comarca, la de San Isidro de Pedro Muñoz. José Manuel Manzanares, gerente de ésta, nos da las claves de su pasado, presente y futuro en un nuevo perfil en Nación Mancha y nos responde a las principales dudas que le planteamos sobre los problemas que atañen a sus agricultores.

En primer lugar, ¿de cuántos socios se compone en la actualidad Bodegas San Isidro?

Somos 480 socios aproximadamente.

Teniendo en cuenta los condicionantes del 2020, ¿cómo se ha desarrollado la campaña 2021?

La campaña de 2020 tuvo un volumen importante de producción, con 34 millones de kilos de uva recogidos en nuestra cooperativa. Esta gran producción general en Europa, junto a la incertidumbre generada en los mercados a causa de la pandemia provocaron una caída en los precios muy significante dando un resultado para nuestros socios agricultores de ruina.

Este año en la campaña 2021 hemos recogido 28 millones de kilos de uva, lo que consideramos una cosecha media en producción de los últimos 10 años.  Los precios este año están siendo algo más positivos respecto a los del año anterior, creando en el mercado un optimismo para seguir manteniéndolos y poder operar sin incidencias, por lo que en general nuestra percepción es de estar ante un año donde nuestros agricultores perciban una renta por su productos razonables, ya que cualquier explotación, con los precios de uva del año anterior, hubiese provocado el abandono de algunas pequeñas explotaciones por no poder cubrir los costes de producción.

¿Cuál es la historia de la bodega? ¿Cómo comienza a erigirse y llega a consolidarse en Pedro Muñoz?

La bodega se funda en el año 1954. Se unió un pequeño grupo personas con la ilusión de poder comercializar sus productos sin intermediarios que en ocasiones a causa de una gran producción no aceptaban producto y provocaba tener que desecharlo con la correspondiente pérdida en la unidad familiar. Eso fue lo que ocurrió en la cosecha de 1953, una cosecha de gran producción y en la que los compradores de uva llegaron a un momento de no poder recepcionar y comprar más volumen. No solo pasó en Pedro Muñoz, sino que durante esta década se fundaron numerosas cooperativas en Castilla-La Mancha.

El cooperativismo fue, quizá la gran revolución obrera de inicios del siglo XX en La Mancha. Esa cooperación en el orden económico y social que lleva intrínseco el significado de esta palabra es lo que define al alma de nuestros pueblos, cuyo corazón agrario radica siempre en una gran Cooperativa que une trabajadores pero, sobre todo, compendia sus esfuerzos y sus frutos. Une a personas y hace sacar hacia adelante a municipios que viven casi en su totalidad de la agricultura.

Así es, lo importante es el cooperativismo. Defendemos la economía rural, de la zona, de la comarca. Es nuestro eje principal y por ello luchamos. El cooperativismo es la base de nuestra economía agraria, sin duda.

¿Qué principales innovaciones se han hecho en la bodega en los últimos años?

Durante las dos últimas décadas la bodega ha realizado numerosas inversiones y se ha innovado para poder ofrecer a los mercados los productos que se demandan, vinos de alta calidad, para los cuales se ha necesitado invertir en depósitos de acero inoxidable, eliminando las antiguas tinajas y depósitos de hormigón y principalmente en instalaciones de frío para realizar fermentaciones controladas, además de nuevas tecnologías de intercambio catiónico.

¿Qué problemas son los que tiene que hacer frente el agricultor del siglo XXI?

Sobre todo, el tema del mercado. Hay mucha competencia. Deberíamos ser más fuertes para poder soportar las posibles especulaciones externas.

¿Qué necesita esta comarca para un mayor desarrollo y crecimiento en los próximos años?

Veo un problema importante el tema del agua. A nuestra zona le influye excesivamente la pluviometría por la escasez de agua del subsuelo, lo que provoca unas fluctuaciones de cosechas inasumibles en los mercados provocando la caída y la subida de precios. Esta inestabilidad nunca es buena y genera una especulación negativa para el bien de nuestra agricultura. El agua del subsuelo debe ser regulada de otra manera, para que toda explotación tenga a acceso a ser rentable.

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