Hace algo más de 30 años

Por Juan Manuel Medina, presidente de la Asociación Folclórico-Musical “El Lagar” de Socuéllamos 

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Hace algo más de 30 años, un grupo de personas en Socuéllamos, viendo cómo la globalización, algo bueno que sirve para poder contactar con todo el mundo y tener miras mucho más amplias que la de solo tu entorno, constamos que en esto hay un aspecto negativo y es, que eso nos está haciendo perder nuestra propia identidad cultural, en este caso de la cultura manchega en general y de nuestro pueblo en particular.

Veíamos como los mayores iban desapareciendo y nadie cogía el testigo, hasta que llegó ese momento en que el último hombre que de forma diaria vestía el atuendo manchego, pantalón de pana y blusa negra, alpargatas y boina y con ello una forma de vivir y entender la vida murió. Con la muerte de este hombre el “Hermano Eugenio”  vimos con tristeza cómo se cerraba una página de nuestra historia.

Este grupo de personas mencionadas al principio, intentamos coger ese testigo y creamos una asociación con la finalidad de investigar, recopilar y difundir todo ese patrimonio cultural en cuanto a costumbres y tradiciones como fiestas populares, juegos, bosas, pedidas de mano u “el atorgo” como popularmente se le llamaba a este acto de pedida de mano de la novia, vestuario, canciones, villancicos, Juegos de niños y un largo etc.

Y surge la asociación El Lagar, este nombre lo pusimos porque los primeros pasos los dimos en una simbólica bodega de Socuéllamos y de aquí su nombre, desde entonces hemos recuperado trajes ya olvidados en los baúles de las abuelas, algunas de estas prendas solo se usaban ya para disfrazarse en carnaval, hemos conseguido dignificarlas y que se reconozca no solo su valor material, incalculable, sino su valor sentimental y lo que supone para redescubrir nuestra historia.

En estos más de treinta años, hemos conseguido no sólo el respeto de nuestro pueblo, sino también su cariño y acogida, los mayores se ven reflejados en nosotros y ven sus tiempos ya pasados y como vuelve a revivir todos esos buenos recuerdos, y los jóvenes para que sean conscientes de que nos son una seta que hoy nace aquí y mañana desaparece, no, son personas con raíces, con historia y que tenemos la obligación no solo de mantenerla sino de perpetuarla y pasarla a nuestros hijos como nuestros padres hicieron con nosotros, y esto y mucho más es El lagar.

Hay otra faceta muy importante en cuanto la tradición en nuestro pueblo y que es común a otros muchos pueblos de la Mancha y de otras regiones como son las “Cruces de Mayo”, por el trabajo de investigación que hemos hecho vemos como se remontan a  finales del siglo XII o principios de XIII. Desgraciadamente hay muy poca documentación y ha sido transmisión oral de generación en generación, de mi abuela haber vestido una cruz y ésta a la vez haberla visto a la suya y así se ha ido transmitiendo esta hermosa costumbre hasta nuestros días.

Quizás en momentos venideros, podamos ir desgranando como se ha ido consiguiendo todo esto, y agradecer a las asociaciones que con mucho esfuerzo se va consiguiendo que todo nuestro rico legado y patrimonio no quede en el olvido.

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